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viernes, 25 de marzo de 2016

JAMÁS SERA LO MISMO

Porque en cada paso que di, rece por él y por mí. Para que nuestro camino no se cruzara; mi alma sería feliz y su vida sería pagana.
Las cicatrices jamás sanarían porque ya marcadas quedaron, pero al recordar los ocasos me sentí en la gloria, ya no estaría cerca y su imagen no me haría mal. Los recuerdos nocturnos no me afligirían más y el contacto intermitente ya era historia del pasado; ahora, ahora realmente yo podría ser feliz.
Y el, él y su vida pagana con más excesos carnales y terrenales que de costumbre se hundiría poco a poco en el mundo de los placeres, los amigos del licor, las mujeres del interés, los vicios de la perdición y por mi estaba bien; jamás desee su mal, ni un camino turbio para  su vida pero rece por él y por mí para que cada quien encontrara su propia salida.


Quizá al final nos encontremos nuevamente, no sé si con hijos o pareja permanente pero la próxima vez mi corazón no se acelerara al verle, no me irradiaran los ojos al oír su voz, no se estremecerá mi cuerpo al tacto, ni mi boca deseara probar sus labios después de tanto tiempo, porque con el tiempo e sanado y ya para mi hace parte del pasado, no sabré que sentimiento albergue su corazón si es que lo tiene, o las sensaciones que pueda sentir pero muy seguramente su camino y el mío ya no serán como los amores de ayer… 

Autora: Paola Granja

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