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domingo, 7 de febrero de 2016

LA ELEGÍ A ELLA, O ELLA A MI


Y así me seguí enamorando entre ojeras discretas y desvelos dispersos, a medida que de escalón subía esto más me exigía. Constancia y mucho amor a una carrera que al parecer no elegí, pero ella a mí sí.
Y entonces qué sentido tendría enamorarme de mi profesión si yo ni la elegí, medite varias noches de insomnio hasta que al fin comprendí que no cualquiera se le mide hasta carrera, no cualquiera la sabe ejercer y no a cualquiera se le puede decir doctor así tenga el diploma colgado en la casa.
El primer día de clase incesante y consiente comprendí entre una nerviosa sonrisa que le sacaría el jugo a todo lo que aprendería, las leyes y elocuente palabreo serian mi arma letal, qué más da si cada escalón se pondría más difícil, y que más da si las notas te desanimaban. Era lo que yo quería y era por lo que lucharía; la causa de mis desvelos no ha sido un hombre, tomar café a la madrugada no era para calmar los nervios, pasar horas en el computador y no navegando en redes sociales me llevaban a pensar que definitivamente esto estaba hecho para mí.
Tal vez la familia aun no me veía como la gran abogada que algún día seré, ni siquiera en la insípida forma de a veces vestir, tal vez los amigos que te conocen de años no te escuchan aun el discurso de abogada convincente pero al final todos ellos, incluso los profesores que me exigieron como exprimiendo un limón saben que hay algo en mí; esa chispa de una adolecente testaruda que sueña con ser una abogada de nombre y no de renombre.
Esa que llevara cada caso como si fuera el primero, la que hará del café y las noches de lluvia su mejor entorno de trabajo, la que sacudirá tribunales y donde este con paso firme, la misma aportara un grano para cambiar la percepción ambigua y cerrada del “abogado ladrón” recordándole a aquel cliente que así como resolvemos su duda o problema en breve, cuando nos apasionamos y entregamos todo por un caso es porque el esfuerzo y sacrificio para llegar a ser lo que es, no fue premio de un concurso de tv.


Autora: Paola Granja


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